?Por qu? son diferentes los ni?os latinos?

Todos los peque?os son especiales, independientemente de su origen. Pero nuestros ni?os hispanos tienen caracter?sticas que los destacan, sobre todo cuando los criamos con algunas de las tradiciones y costumbres m?s importantes de nuestra cultura. He aqu? las m?s significativas.

El don de gente
Juan Villa tiene 2 años y medio, y cuando llega al preescolar le da un abrazo a su mejor amigo y siempre se despide de la maestra con un beso. "El personal de la escuela dice que es el niño más dulce y educado que han visto", cuenta orgullosa en Nueva Orleans su mamá, Isaura Villa. El pediatra venezolano Jacobo Abadi no se sorprende. "El niño hispano, por lo general, es más expresivo y sano emocionalmente. Como está acostumbrado a demostraciones de cariño físico, se relaciona bien desde ese punto de vista", señala Abadi, quien trabaja en el North Central Bronx Hospital, en la ciudad de Nueva York.

Los expertos señalan que la cultura latina pone más énfasis en el tacto que la  anglosajona.  De hecho, estudios señalan que los papás hispanos abrazan y besan más a sus hijos antes de dormir que los anglosajones y los afroamericanos. Asimismo, los niños hispanos se ven beneficiados por la presencia constante de gente cercana a la familia. "Si no son familiares, siempre hay algún amigo y para los latinos los mejores amigos son como hermanos", agrega Abadi. Una consecuencia de esto es que el contacto constante con diferentes personas hace que los niños latinos sean más abiertos.

Además, en las sociedades hispanas se da mucho valor a los buenos modales y al respeto a los mayores. "Esto ayuda a un chico a navegar bien en cualquier cultura", afirma Carmen I. Vázquez, autora del libro Criando a su niño con orgullo latino, de la editorial Rayo. "No sólo cuando es pequeño, sino también después, cuando es adulto y entra al mercado laboral, esto termina siendo una herramienta de trabajo que distingue a los latinos", asegura Vázquez. De hecho, la ex secretaria del Tesoro, Rosario Marín, contó recientemente que obtuvo su primer trabajo como recepcionista gracias a los modales que le había enseñado su madre en la infancia.

Buena alimentación
La nutricionista Delia Solís, directora de la red Hispanos en Dietética y Nutrición, explica que las familias latinas que mantienen las costumbres alimenticias que tenían en sus países suelen disfrutar de mejor salud que las que adoptan la dieta americana. "Muchos aquí tienen la percepción errónea de que la dieta latina, como la mexicana, por ejemplo, es mala para la salud, porque piensan en la dieta Tex-Mex, llena de grasas", dice Solís. Pero nuestras costumbres se inclinan por todo lo natural, tomar muchos jugos de frutas, comer granos y preferir el maíz a la harina, hábitos alimenticios excelentes. "La dieta de los países hispanos es de hecho más balanceada que la de aquí", afirma el pediatra Abadi. Investigaciones de Centers for Disease Control and Prevention de Estados Unidos, han revelado que la salud de los niños latinos se deteriora a medida que las familias se van aculturando.

Solís recomienda, al menos una vez por mes, mantener la tradición de hacer una comida casera totalmente natural, en la que participe toda la familia. Abadi indica que las mujeres latinas tienen menos reticencia a amamantar por largo tiempo que las anglosajonas, lo que ayuda mucho a los pequeños.

Ser bilingüe y orgulloso
Un nuevo estudio de York University reveló que las personas que son bilingües desde la infancia sufren de menos pérdida de la concentración (y la capacidad de responder rápidamente a estímulos) que los que sólo hablan una lengua. Vázquez, sicóloga especializada en la comunidad latina, señala que ésta es una de las ventajas de hablar más de un idioma. "Para mí lo más importante es que si se mantiene el idioma español ello ayuda a los niños a desenvolverse bien en el mundo de los padres. Esto les da flexibilidad en la vida, porque desde la infancia están aprendiendo a adaptarse a las características de cada persona y cada cultura", señala la experta.

Un valor agregado del bilingüismo es cómo se les amplía el mercado laboral a los que hablan más de una lengua. Héctor Bennett creció en México en una casa donde se hablaba español e inglés. Su padre emigró a México desde Gran Bretaña. "Hubo una época en que resentía a mi padre por obligarme a hablarle en inglés, pero conseguí un trabajo excelente en una empresa americana al salir de la universidad por ser bilingüe", explica. "Sé que mis hijos van a tener la misma ventaja porque en mi casa en Nueva Orleans sólo se habla español".

Buenas costumbres
Escritores famosos como Gabriel García Márquez e Isabel Allende a menudo dicen que los cuentos que escucharon en la infancia han sido la base de su carrera. ¿Y qué niño hispano no ha escuchado las historias de cómo la familia vino a Estados Unidos o de cómo era la vida en México, Colombia y Guatemala, entre otros países, de los labios de papis o abuelitos?

"Mi abuela me contaba los cuentos más fantásticos que he escuchado. Mi mamá no dejaba pasar un día sin leerme aunque fuera una página de un libro. Me inculcaron un amor por las palabras que me ha servido toda mi vida", señala Lucero Díaz, una abogada mexicana cuyo pasatiempo es escribir cuentos para niños. "Esos ratos contando historias hacen mucho más que mantener a los chicos conectados con la familia y la cultura de sus ancestros", afirma Maliza W. Cox, directora del Children's Day Care, en El Paso, Texas. "Es importante que desde que está en gestación, el niño vaya escuchando palabras. No importa en qué idioma".

Por otra parte, la tradición hispana de contar historias promueve la imaginación de los pequeños y los ayuda a pensar y a soñar. Criar niños hoy en una cultura ajena a la nuestra no es tarea fácil. Pero los expertos afirman que los padres hispanos tienen dentro de su cultura y tradiciones las herramientas que deben transmitir a sus hijos para que sigan siendo especiales.

Encontrando el equilibrio
La parte más difícil de criar a nuestros niños en Estados Unidos es la adaptación a la nueva cultura. En su libro Criando a su niño con orgullo latino, Carmen Vázquez ofrece algunas estrategias para que los chicos tengan una fuerte identidad cultural que los mantenga siendo especiales:

  • Comparta con sus hijos sus experiencias como inmigrante.
  • Cuénteles historias de latinoamericanos que usted admira.
  • Explíqueles por qué es tan importante ser amables.
  • Enseñe con el ejemplo en vez de teorías abstractas.
  • No tema permitir que sus hijos tengan experiencias diferentes a las suyas.
  • Comparta las experiencias que usted valora.
  • Busque la manera de participar en las actividades de la escuela.
  • Converse con sus hijos cuando una costumbre tradicional latina es rechazada.
  • Provéales programas en español apropiados para su edad.
  • Evite la rigidez.
Parents Magazine

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