Finanzas Para Amas de Casa

Has decidido dejar tu trabajo y quedarte en casa para cuidar a los niños. Pero si piensas que renunciar a tu sueldo significa que ya no tienes que pensar en el dinero, estás equivocada.

Un Plan Financiero

Según los expertos, es de suma importancia que las amas de casa tengan un papel activo en las finanzas domésticas -- y no esperar (ni dejar) que el marido se ocupe de todo -- .

Todas las mujeres deben tener un buen plan financiero, aunque no trabajen fuera de casa", dice Candace Bahr, asesora financiera de Carlsbad, California, y cofundadora del Women's Institute for Financial Education. "Y un hombre definitivamente no es un plan financiero".

A veces ocurren desgracias, aunque no nos agrada pensar en esa posibilidad: tu marido te podria sorprender con una inversión descabellada o unas compras exageradas que los pongan en apuros económicos. (Si, tú también eres responsable de cualquier deuda suya que acumule después de casarse). Tu matrimonio podria terminar en divorcio algún dia o podrias, Dios no quiera, quedar viuda con niños pequeños. Alguien podria enfermarse. O perder el empleo. La lista es interminable. Por eso las amas de casa deben estar preparadas para cada una de estas posibilidades, dice Bahr. Para asegurarte de que tu patrimonio personal siga en tierra firme, sigue estos cinco pasos.

    1. Sabe Lo Que Vales

    Quizá creas que no estás contribuyendo a las finanzas familiares porque no ganas un sueldo, pero no es cierto. El sitio salary.com calcula que los servicios de un ama de casa -- que incluyen la limpieza, la cocina, la lavanderia, el transporte de los chicos y la administración del hogar -- equivalen a un sueldo anual promedio de $138,095.

    Si esa suma no te convence de lo mucho que vales, ten en cuenta esto: el ocuparte de gran parte de los quehaceres domésticos le permite a tu esposo dedicar su tiempo y energia a su carrera, "una inversión" que puede darle un mayor poder adquisitivo. Es innegable que no pudo haber hecho esa inversión sin tu apoyo. "No dudes en insistir que tienes tanto derecho como él a tomar decisiones financieras", dice Kristin Maschka, portavoz de Mothers & More, un grupo nacional de encuentro y apoyo para las madres. "Tu trabajo es tan vital para la salud económica de tu familia como el de tu pareja".

      2. Mantente al Tanto

      Para la mayoria de las parejas, el escenario es éste: la esposa se ocupa de pagar las facturas, pero deja que su marido se encargue de las decisiones más grandes, como las inversiones y la pensión. Si esa división del trabajo te convence, está bien. Pero más allá de cómo se repartan las responsabilidades, es esencial que cada uno esté informado de las inversiones familiares y que ponga atención a los aportes para la jubilación, los ahorros para la educación universitaria de los hijos y las deudas, dice la asesora financiera June Mays, autora de Women's Guide to Financial Self-Defense (Grand Central Publishing).

      Si no te has mantenido al tanto de las cosas, el primer paso debe ser comunicarte regularmente con tu marido sobre las finanzas. Un par de veces al año evalúen juntos todas sus inversiones: acciones, fondos de inversión, propiedades, etc. Cuando se acerque la temporada de impuestos, revisen juntos todos los formularios y no firmes nada hasta que no lo hayas leido detenidamente. Asegúrate de saber dónde se guardan todos los documentos importantes: las declaraciones de impuestos, los estados de cuenta bancarios, de jubilación y de operaciones bursátiles; las pólizas de seguro; los testamentos; los titulos de propiedad; las hipotecas y los titulos del auto. Una buena forma de asegurarse de que ambos estén informados es intercambiar responsabilidades cada año, para que asi los dos adquieran un conocimiento práctico tanto de las facturas mensuales como las inversiones, dice Mays. Involucrarte tiene también otras ventajas. Manejar las finanzas te mantiene la mente activa y siempre te enseña algo nuevo.

        3. Crea un Plan de Gastos

        Toda familia necesita hacer un presupuesto, pero esto es aún más importante cuando uno de ustedes decide no percibir sueldo, por lo que tienen que vivir con menos dinero. Si bien tendrán que reducir gastos y hacer sacrificios, hay dos cosas que no deben abandonar: pagar sus deudas y ahorrar para la jubilación. Bahr recomienda invertir entre el 10 y el 15 por ciento de los ingresos en un fondo para la jubilación. Preparen juntos un presupuesto que permita esos gastos, asi como el pago de las facturas semanales y mensuales. Luego busca la forma de dividir lo que queda del salario. Hagas lo que hagas, no caigas en la trampa de tener que pedirle dinero a tu marido cada vez que necesites ir a la peluqueria o comprarte pantalones nuevos.

        Una buena estrategia es acordar la suma de la que cada uno puede disponer mensualmente para gastos discrecionales (ropa, peluqueria, gimnasio, etc.) sin tener que rendirse cuentas mutuamente. Después depositen ese dinero en dos cuentas corrientes o de ahorros separadas. La cuenta conjunta debe ser para pagar las facturas y los gastos del hogar y de los niños. Otra opción es mantener todos los fondos en la cuenta conjunta, pero estableciendo el limite que cada uno pueda gastar sin consultar con el otro. Una advertencia: las cantidades acordadas deben ser realistas para no caer en la tentación de usar las tarjetas de crédito, ocultar compras o sacar dinero de los fondos domésticos para gastos personales a escondidas.

          4. Asegurate de Tener Seguro

          Los planificadores financieros dicen que uno de los errores más comunes que cometen las amas de casa es no dar importancia al seguro de vida, o si lo tienen, que tenga el nivel adecuado. "Muchas mujeres piensan que no es necesario porque no tienen un sueldo, y por lo tanto no deberian ser reemplazadas si fallecen", dice Andrew Keeler, planificador financiero de Dublin, Ohio. Pero recuerda: si no estuvieras viva, tu esposo tendria que emplear a alguien para limpiar, cocinar, hacer las compras y cuidar a los niños para poder trabajar fuera de casa. Por lo tanto, el seguro de vida es esencial para los dos. Lo ideal seria comprar unos $500,000 en una póliza a término para mantener el estilo de vida de una familia de clase media hasta que crezcan los hijos. (Las primas dependen de tu edad, tu estado de salud general y la duración de la cobertura). El seguro por incapacidad también es importante porque la probabilidad de que te lesiones o te enfermes gravemente es más alta. Es posible que el empleo de tu esposo le ofrezca una póliza, pero en caso contrario debes insistirle que compre una. Dado que no tienes empleo, no tienes derecho a la cobertura. Pero los expertos recomiendan ahorrar suficientes fondos para que tu familia pueda sobrevivir por seis meses en caso de enfermedad o lesión para cubrir los gastos de la casa y de los niños.

          También es vital tener un buen plan de seguro médico. Si la empresa de tu esposo no lo provee, debes comprar tu propia póliza. Una opción asequible: un plan con copagos y deducible altos. En este caso averigua si la empresa de tu marido ofrece una cuenta de ahorro médico (Health Savings Account), que permite ahorrar una parte de sus ganancias brutas.

            5. No Olvides Tu Carrera

            Ahora te encanta pasar todo el dia en casa con tus niños, pero podria llegar el dia en que quieras -- o necesites -- trabajar. Y, lamentablemente, el regreso no es tan fácil: quizá te des cuenta de que tu tiempo en casa te ha costado más de lo que habias previsto. Un estudio del Center for Work-Life Policy, en Nueva York, reveló que las mujeres pierden un promedio del 18 por ciento de su capacidad de generar ingresos (28 por ciento en el campo de negocios) cuando dejan el ámbito profesional para criar a sus hijos. Otro estudio mostró que las madres con educación universitaria pueden perder hasta $1 millón en ganancias o más a lo largo de sus vidas, según su nivel de experiencia y educación.

            Para incrementar tus posibilidades de ganar un buen sueldo a la hora de volver al trabajo, aprovecha al máximo tu tiempo en casa. Si ya tienes experiencia en tu campo, procura seguir en contacto con tus antiguos colegas. Haz una cita para almorzar con ellos o enviales un correo electrónico de vez en cuando. Asiste a seminarios, inscribete en organizaciones y lee las publicaciones profesionales. Si no tienes mucha experiencia, usa tu tiempo para crear un résumé. Haz trabajo de voluntaria y busca proyectos que te ayuden a desarrollar aptitudes y contactos. Si es necesario, toma cursos. Pero lo más importante es tener un plan a largo plazo.

              Originally published in the April 2009 issue of Ser Padres magazine.