¿Existe Santa Claus?

Si su niño ya comenzó a tener dudas al respecto, aquí le explicamos cómo mantener viva la tradición.

"Yo No Creo Que Santa Claus Exista"

Una ligera nevada caía afuera y los villancicos se hacían eco por toda la casa. Era un momento navideño perfecto, hasta que Ben, mi hijo de 7 años, hizo su gran anuncio: "Papi, yo no creo que Santa Claus exista". Los miré a él y a su anonadada hermana de 5 años y caí víctima del pánico. "¿Por qué dices eso?", le respondí tartamudeando. "¿Cómo puede él pasar por todas esas casas en una noche? ¿Y acaso los renos pueden de verdad volar?"

"Bueno, eso es sólo parte de la magia de la Navidad, Ben", le dije, haciendo un gesto exagerado hacia su hermana, que en su silencio parecía gritar: "¡Por favor, cállense!"

Aunque ese día me las arreglé para cambiar el tema de conversación, sé que este año mi esposa y yo vamos a tener que hablar muy francamente con Ben sobre el tema. Y no somos los únicos en esa situación. Alrededor de los 6 ó 7 años de edad, los niños desarrollan un sentido más afinado de la lógica y el razonamiento. Al hacerlo, muchas de las queridas y arraigadas fantasías confrontan un intenso escrutinio. "Dentro de cada niño, existe un científico en potencia", dice el neurosicólogo Pete Stavinoha, Ph.D., del Children's Medical Center, en Dallas. "Para un niño de edad escolar es natural comenzar a poner en entredicho cosas como Papá Noel, el Conejito de Pascuas (Easter Bunny), el Ratoncito Pérez (Tooth Fairy), los Reyes Magos (The Three Magi) y otras creencias que no parecen tener ningún sentido para ellos o sus amiguitos".

Si bien los expertos en desarrollo infantil ofrecen distintos consejos so-bre cómo manejar la duda, al menos están de acuerdo en esto: nunca le mienta a su niño sobre Santa Claus (en algunos países latinos lo llaman Papá Noel). En su lugar, use una de estas tres comprobadas estrategias para afianzar la fe de su niño en usted y preservar la alegría familiar en la tan esperada temporada navideña.

El Mensaje Mitico

Cuando los padres les dicen a sus niños que Santa Claus da la vuelta al mundo en una noche en un trineo llevado por renos voladores y que baja por cada chimenea para traerles regalos a todos los niños y niñas que se portaron bien durante el año, no es mentira. Más bien, es volver a contar una de las leyendas más queridas de la cultura occidental. Así que cuando su niño le pregunte si Santa Claus realmente existe, explíquele que el jovial y viejo duende es parte de un mágico relato que ha sido pasado de generación en generación y que usted también quiere pasárselo a él.

"Puede decirle que es una fábula maravillosa que usted aprendió de sus padres, y que ahora ha compartido con él", recomienda Anthony Jurich, Ph.D., profesor de terapia de parejas y familia en la Kansas State University. Déjele en claro a su chico que él no debe revelar los verdaderos hechos de la historia a sus hermanitos más pequeños y que saber la verdad es una sagrada muestra de confianza mutua.

Para hacer énfasis en el concepto de los mitos, alquile películas como Fantasia (que incluye centauros y pegasos) o The Little Mermaid. Jurich también sugiere leer libros sobre héroes míticos. Pregúntele a su niño si recuerda el nombre de algún otro personaje de leyenda. Termine la conversación diciéndole: "Si tienes alguna otra pregunta, habla primero conmigo". Esto reduce las posibilidades de que él busque la opinión de sus compañeritos de clase, quienes pueden confundirlo más con sus propias interpretaciones de Papá Noel.

La Solucion de San Nicolas

Puede que Santa Claus sea mítico, pero San Nicolás, el hombre que inspiró el mito, no lo es. Su historia proporciona una forma realmente con-vincente de preservar la imagen de un hombre que propagó alegría y felicidad por el mundo. Nicolás, quien vivió en lo que hoy es Turquía durante el siglo IV, nació en el seno de una familia adinerada. Tras quedar huérfano de pequeño, dedicó su vida-y su herencia-a ayudar a los necesitados. Visite el sitio stnicholascenter.org, que narra su vida y explica cómo escritores, artistas y anunciantes transformaron a San Nicolás en el personaje de Santa Claus que todos conocemos hoy en todo el mundo.

"Haga hincapié en el hecho de que San Nicolás le dio todo lo que tenía a los demás", recomienda el sicólogo Robert Butterworth, Ph.D., de Los Ángeles. "Diga: 'Aunque él ya haya muerto, en cada uno de nosotros hay un poquito de San Nicolás'". Para reforzar la idea, exhorte a su hijo a hacer una obra de caridad, como donar juguetes a una organización infantil. Pídale también que no le revele quién es su Santa secreto a sus hermanos o hermana menor para que las fiestas sean más divertidas para todos.

El Espiritu de Santa Claus

Explíquele a su pequeño que Santa no es tanto una persona como una idea que ayuda a inspirar a la gente a ser más bondadosa y generosa durante las Navidades, dice el sicólogo David Lowenstein, Ph.D., de Columbus, Ohio.

Asegúrele a su hijo que, como siempre occure en estas fechas, habrá muchos regalos al pie del árbol de Navidad y que Santa Claus existirá mientras que la gente compre en su nombre presentes para sus seres queridos. "Asegúrese de que su niño entienda que el espíritu de la Navidad está vivo porque eso es lo que realmente importa", dice el doctor Lowenstein. "Él puede aferrarse a esa idea hasta que tenga 90 años".

Copyright © 2007. Used with permission from the Diciembre/Enero 2008 issue of Ser Padres magazine.

Parents Magazine

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