C?mo ense?arles a los ni?os a portarse bien (cuando todos los dem?s se est?n portando mal).

Estrategias para ayudar a ni?os de todas las edades a hacer lo correcto.

L niños no son magos pero de pronto se transforman más frecuentemente de lo que usted quisiera. Por eso no debe asombrar que chicos tranquilos y respetuosos se conviertan de pronto en monstruitos beligerantes, engañosos o malcriados. El tipo de niño que hace que otros padres se pregunten: "¿Es que no le enseñan nada en casa?"

La respuesta suele ser afirmativa. Pero más allá de que su hijo sea consciente de que empujar y gritar es inaceptable, esas reglas parecen esfumarse cuando están con ciertos amiguitos que no son modelos de buena conducta. "Los niños tienen un deseo natural de ser buenos, pero es más difícil para ellos cuando ven que otros niños violan las normas", dice Jerome Kagan, Ph.D., profesor de sicología de Harvard University  y asesor de Parents. Por  lo tanto, a la vez que trata de criar niños honrados, bondadosos y respetuosos, también debe ayudarlos a desarrollar su conciencia, la voz interior que les advierte: "no hagas eso", incluso cuando todos los demás lo están haciendo. Eso no sucede de un día para otro. "El pensamiento moral viene en etapas", dice el doctor Kagan. Los niños no comienzan a comprender el significado de lo que está bien y lo que está mal hasta que tienen unos 2 años, y su motivación de ser buenos va cambiando a medida que crecen. Sin embargo, los padres pueden lidiar mejor con el proceso si saben cómo manejar situaciones difíciles como algunas de las que aquí presentamos:

Pandilla traviesa

Presión social: Cada vez que su amiga y sus hijos desaforados vienen de visita, su propio pequeño, que tiene 2 años, también comienza a empujar, pegar y revolear juguetes.

Por qué sucede: Los niños pequeños suelen ser impulsivos y lo que sucede a su alrededor influye en ellos muy fácilmente, por más bien educados que estén, explica Maurice Elias, Ph.D., profesor de sicología en Rutgers University y coautor de Emotionally Intelligent Parenting.

Qué hacer: Lleve a su hijito a un rincón y recuérdele con calma cómo debe comportarse mientras juega. Expréselo con términos simples: "¿Recuerdas cómo jugar bonito? No está bien empujar a Peter ni quitarle el camión". Deje que regrese con sus amigos y dirija la atención del grupo a algo más calmado, como colorear, armar un rompecabezas o hacer dibujos divertidos.

Cómo evitar que se repita: Antes de que lleguen los invitados, usted debe repetirle las reglas. Dígale algo como: "No se empuja ni se pega cuando estás con tus amigos. No queremos ver nada de eso hoy. Si lo haces, no te dejaremos jugar con ellos de aquí en adelante". Sin embargo, recuerde que cuando su niño se esté portando bien, también es muy importante elogiarlo.

Es m?o

Presión social: Su hija le cuenta que se llevó un bloque de la escuela. Cuando usted le dice que eso no es correcto, ella responde: "Está bien porque mi amiga Samantha también lo hizo. ¡Y la maestra no nos vio!".

Por qué sucede: Su niña de 3 años sabe que está mal tomar cosas prestadas, pero quizá no comprenda plenamente por qué. Y aunque no quiera meterse en problemas, razona que si sus compañeros de clase se quedaron con juguetes y la maestra no se percató de ello, debe estar bien.

Qué hacer: Manténgase calma y diga: "Me alegra que me lo hayas dicho". Molestarse sólo la desanimará de ser franca con usted en el futuro. En vez, dígale: "Tus bloques en casa son tuyos, pero este bloque pertenece a la escuela. Lo devolveremos y le dirás a la maestra que lo sientes". Explíquele que antes de tomar algo que no es suyo debe pedirlo. Ayúdela a comprender que puede tomar prestado un juguete con permiso, pero llevárselo sin pedir es robar, y que es bueno que recuerde que el robo siempre es malo.

Cómo evitar que se repita: "A los niños en edad preescolar generalmente les toma mucho tiempo y deben pasar por varios incidentes para aprender la lección", dice el doctor Elias. Una buena manera de enmendar el daño es hacer que regalen uno o varios juguetes suyos a la escuela.

Boca sucia

Presión social: Su hijo de 4 años ha comenzado a decirle a su hermanita "tonta" y "boba", palabras que ha aprendido en la guardería infantil.

Por qué sucede: Los niños en edad preescolar a menudo prueban usar malas palabras para ver si pueden hacerlo sin repercusiones. "Las palabras ayudan a los niños de esta edad a afirmar su independencia", dice el sicólogo de niños Steven Richfield, Psy.D., coautor de The Parent Coach.

Qué hacer: No reaccione bruscamente. Si lo hace, su niño aprenderá que estas palabras tienen mucho impacto y las usará para llamar la atención. Explíquele que aunque sus amigos usen este tipo de palabras, no es apropiado hacerlo. Añada: "¿Recuerdas cuando tu primo te dijo que eras un bobo? Hirió tus sentimientos. A tu hermana no le gusta que le digas cosas así". Luego haga que le pida disculpas.

Cómo evitar que se repita: "Enséñeles a sus hijos palabras apropiadas para expresar frustración", dice Richfield. Dígale a su niño que está bien si le dice a un hermano: "Deja de molestarme". Además, piense en maneras de fomentar la compasión por los demás cuando lean o vean televisión juntos, sugiere Barbara Unell, cocreadora de un programa de educación de Kansas, Kindness Is Contagious—Catch It! Si alguien se está burlando de algún personaje, usted podría decir: "Eso está realmente muy mal. ¿Cómo crees que se siente alguien a quien le hacen algo así? ¿Qué podrían haber hecho sus amigos para ayudar?".

Desobediente

Presión social: Su hija que va a kindergarten sabe que no le permite que juegue con su tetera antigua. Pero usted ve que la está usando con su amiga para un té. Cuando le pregunta al respecto, su hija le contesta: "Ashley dijo que no sería mi amiga a no ser que jugásemos con la linda tetera que tenemos".

Por qué sucede: Aunque los niños de 5 años saben que deben hacer lo que usted dice, sus amigos se vuelven cada vez más importantes. El razonamiento de un niño de esa edad ("Sé que no puedo jugar con la tetera") es doblegado por las emociones del momento ("Quiero caerle bien a mi amiga").

Qué hacer: Encuentre un reemplazo para el artículo prohibido, sugiere Richfield. Dígale: "Esta tetera no es un juguete pero aquí tienes una que puedes usar". Posteriormente, hable sobre la presión social con palabras que su niña pueda comprender: "Los amigos nunca deben ser mandones" o "Nadie debe hacer cosas que van contra las normas o que molesten al prójimo".

Cómo evitar que se repita: "Esta es la oportunidad perfecta de hablar con su hija sobre cómo usar su lado racional, la parte de uno que se detiene para pensar en las reglas", dice Richfield. Mencione alguna de las preguntas que debe hacerse antes de hacer algo que piensa que está mal: "¿Qué puede suceder?" "¿Es esto seguro?" "¿Podría meterme en problemas?" Y dígale que nunca tiene que hacer nada que la haga pensar que está violando las reglas. Los niños no podrán defender lo correcto a no ser que sepan qué decir ante la tentación, por lo que también deben practicar frases como "No, no quiero", "No está bien", "Mis padres me dijeron que no lo hiciera" y "Nos meteremos en un lío si lo hacemos". Explicar la razón por la cual dice que "no", ayuda a su niño, ya que le recuerda las consecuencias potenciales y fortalece su convicción de hacer lo correcto.

Parents Magazine

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