15 hispanos ejemplares

?Quieren sus hijos ser chefs, estrellas de cine, activistas sociales, m?sicos o dise?adores de moda? Todo es posible. Si no, vea a d?nde han llegado estos latinos y lo que hacen por la comunidad.

Salma Hayek
Cuando no trabaja en cine, esta mexicana de 38 años, residente de Los Angeles y portavoz de la línea de cosméticos Avon, ayuda a mujeres latinas, ya sean víctimas de cáncer de pecho o de violencia doméstica. Hayek reconoce que la valentía es necesaria para superar obstáculos, algo que no le es ajeno, ya que ella misma lo vivió al saltar de actriz televisiva en México a trabajar en Hollywood. Su gran oportunidad se la dió el director Robert Rodríguez con Desperado. Hoy ya es ciudadana americana, aunque mantiene vivo su compromiso con todo lo latino. "Siempre seré mexicana, pero la verdad es que Estados Unidos ha sido muy bueno conmigo y estoy agradecida", comenta esta también flamante productora, galardonada por la película Frida,  que la ha consagrado en Hollywood y el  mundo.

Carlos Santana
La clave del éxito en 1999 de este formidable músico mexicano no fue casualidad. "Es algo mucho más paranormal, como la sincronía divina", dijo en aquel momento. Santana tuvo la idea para Supernatural, el álbum que volvió a colocarlo en la cumbre musical, en sus meditaciones espirituales. Pero para este artista de 57 años, quien alterna residencia entre Los Angeles, Miami y Nueva York, creador del rock latino y verdadero crossover, su música también tiene un propósito humanitario, ya que dedica parte de sus ingresos a apoyar causas justas y caritativas. En 1998 creó, con su esposa Deborah, la Fundación Milagro, que ayuda a niños desamparados hispanos y de otras nacionalidades. "Si pudiera establecer una cosa antes de morir, sería sembrar semillas para que la gente tenga agua, electricidad, comida y educación gratis en todos lados", dice con orgullo.

Gloria y Emilio Estefan
Cuando la cantante Gloria Estefan se unió al grupo musical Miami Latin Boys en 1975, jamás se imaginó que se convertiría en una estrella hispana ejemplar. Pero el éxito posterior de Miami Sound Machine le probó lo contrario. "Siempre supe que quería ayudar a la gente de alguna manera. Yo sabía que ése sería mi llamado", dice. Hoy, a los 47 años, Gloria y su esposo Emilio, de 52, han hecho mucho más que eso: abrieron y siguen abriendo las puertas a la música latina en Estados Unidos como artistas, descubridores de nuevo talento y productores musicales. Esta influyente pareja cubana también dice presente en la comunidad hispana apoyando causas nobles y benéficas como el Hurricane Andrew Relief, la Liga Contra el Cáncer y el ya famoso Miami Project to Cure Paralysis.

John Leguizamo
De adolescente, John Leguizamo se hizo famoso entre sus amigos por desafiar el orden establecido. Su consejera escolar le recomendó clases de actuación, que eventualmente tomó pagándolas con lo que ganaba en Kentucky Fried Chicken. El esfuerzo fue fructífero: hoy, a los 40 años y con una larga filmografía en la que se destacan Carlito's Way, Executive Decision y Moulin Rouge, y en sus múltiples roles como comediante, escritor, productor y director, Leguizamo surge como un verdadero modelo hispano. "Ser un pionero entre los latinos me hace sentir orgulloso. Estoy feliz de haber puesto mi granito de arena para que ahora lo latino esté de moda", dice este exitoso hijo de madre colombiana y padre puertorriqueño.

Alex Nogales
Cuando era chico, la televisión le ofrecía pocos ejemplos positivos. "Pancho, de The Cisco Kid, era un tonto", recuerda. Su padre, temporero mexicano en California, le enseñó que a pesar de la discriminación, "siempre iba a haber un mañana mucho mejor y que lo que nos iba a llevar a él era la educación". Por eso es que Nogales, de 62 años, estudió, produjo programas infantiles biculturales televisivos y, como presidente de la National Hispanic Media Coalition, arremetió contra el poderoso medio. "Cuando ves que nuestra voz no se quiere escuchar te duele en el alma. O te la comes o empiezas a tratar de hacer cambios necesarios" dice. Por eso lucha en contra de los estereotipos y los que subestiman a los televidentes, logrando cambios importantes. Ahora, cuando su nieto ve Sesame Street, canta en español con Rosita. Y él, encantado.

Alex Rodríguez
Su padre había abandonado a la familia, lo que obligó a su madre a trabajar largas horas para mantener a todos. Pero Alex Rodríguez encontró refugio, diversión y un futuro en los campos de béisbol de un Boys & Girls Club en Miami. Rodríguez, hoy estrella de los New York Yankees, pasó a ser el hombre de los $252 millones del béisbol, además de vocero nacional del club. Es un modelo de generosidad: dona canchas deportivas, becas y computadoras. Además ayuda a la República Dominicana, el país de sus padres, y ha escrito Hit a Grand Slam, donde exhorta a los niños a sobreponerse a las adversidades. Ser el beisbolista mejor pagado, dice Rodríguez, de 30 años, implica un papel que no puede evadir: "ayudar a miles de muchachos".

Lucille Roybal-Allard
Aprendió el servicio público en su casa. Su padre, Edward Roybal, desafió amenazas de muerte para iniciar su carrera política y pasó a ser el patriarca de los políticos latinos de California. Lucille siguió sus pasos y se postuló a la Asamblea estatal. Tras ser elegida como la primera congresista méxicoamericana del país, partió para Washington, donde lucha por abaratar las matrículas universitarias de los inmigrantes, reducir el abandono escolar y mejorar la salud hispana. "Representar a mi comunidad-dice-me ha dado una oportunidad única de ayudar a influir en la política, lo que mejorará la calidad de vida de mis constituyentes y todos los americanos".

Gloria Rodríguez
Gloria Rodríguez tiene vocación de maestra desde que les enseñaba a sus muñecas, pero el maltrato de una alumna por una colega la motivó a hacer más. A los niños latinos les faltaba preparación y a sus padres, participación. Por eso comenzó a dar clases de crianza a familias pobres en San Antonio. Hoy dirige Avance, agencia de apoyo en 15 ciudades. Esta méxicoamericana de 57 años también escribió un libro sobre la crianza bicultural y asesoró a presidentes. Aunque su madre apenas llegó a tercer grado, siempre mantuvo la esperanza de una vida mejor para sus cinco hijas. "Los padres quieren lo mejor para sus hijos, como mi madre, pero necesitan ayuda si no la tienen", afirma ahora.

Douglas Rodríguez
Se enamoró de la comida latina en su infancia. A los 13 años ya tenía una colección de ollas y libros de cocina. "Mis primeras experiencias con la comida son las que me definen como profesional", dice Rodríguez, quien en la actualidad, a los 40 años, es uno de los chefs hispanos más cotizados del país. El mejor ejemplo de su pujanza: en la última década Rodríguez inauguró tres restaurantes en Nueva York, dos en Miami, uno en Arizona y otro en Filadelfia. Últimamente regresó a sus raíces y se ha asentado de nuevo en Miami, donde se funden sus dos amores: la familia y la comida. Motivo: "Esta es una ciudad muy interesante a nivel gastronómico".

David E. Hayes-Bautista
De niño lo pusieron en clases para necesidades especiales, aunque quizá sólo fue por tener un poco de acento, dice este doctor méxicoamericano. Eso no detuvo a este nativo de California para que se sumara al movimiento chicano de los años 60, se doctorara en sociología médica, escribiera libros y numerosos artículos y eventualmente fundara el Center for the Study of Latino Health and Culture de la University of California Los Angeles. Éste es hoy un centro reconocido a nivel internacional por sus investigaciones sobre la salud latina, un aporte fundamental a la comunidad. "Claramente, hay algo en la cultura que es bueno para la salud", dice. Su libro más reciente, La Nueva California, analiza la evolución de la cultura y la salud hispanas.

Robert Rodríguez
Creció en San Antonio, Texas, sin hablar español pues sus padres no querían que sufriera la discriminación que ellos padecieron. Pero curiosamente su primer gran éxito fue El Mariachi, la película que es el símbolo por excelencia de la mexicanidad, que le abrió las puertas al éxito y a Hollywood. Sin embargo, el mayor aporte que este hombre de 36 años, y padre de tres hijos, le ha hecho a la comunidad es convertir a los hispanos en héroes fílmicos y culturales para niños de todo el mundo. La familia Cortez, los agentes secretos de la serie fílmica Spy Kids, fueron interpretados principalmente por actores hispanos. "Uno escribe de lo que sabe y hacer una película así es la oportunidad de volver a la inocencia de la infancia, donde no se debe conocer de discriminaciones o violencia", explica.

Debbie Delgado-Vega
A los 29 años, esta ex analista de inversiones de Wall Street, recibió prácticamente una sentencia de muerte: tenía una enfermedad hepática incurable y necesitaba un transplante de hígado. Pero Delgado no se rindió. Mientras esperaba por un donante, se dio cuenta de que había poco material en español sobre las enfermedades del hígado, por lo que decidió fundar LOLA, una organización de apoyo que es un aporte comunitario vital, sobre todo cuando se recuerda que la hispana es la segunda minoría con más probabilidades de contraer la fatal hepatitis C. Más de 10 años después, Delgado dice hoy que su mayor éxito "después de vivir para contarlo ha sido poder ayudar a miles de personas a través de información, educación y prevención". Para esta mujer de ascendencia puertorriqueña y de 40 años, residente de Nueva York, no hay nada que alivie más el temor ante una enfermedad grave que el buscar en el corazón una razón o una misión para seguir adelante.

Esmeralda Santiago
"Nunca consulté con mi familia para escribir mis libros", le dice Esmeralda Santiago a su público en el estreno del documental sobre su vida, Writing a Life, realizado por su esposo, Frank Cantor. "En mis libros yo presento la verdad. La pobreza no debe causar vergüenza". Santiago, de 57 años, ha convertido en best-seller a la historia de su vida: su infancia en una zona rural de Puerto Rico y su adolescencia neoyorquina junto a su madre soltera y diez hermanos. En su más reciente libro, El amante turco, la autora cuenta una abusiva experiencia personal. Madre de dos guitarristas, ella comparte su influencia literaria personal con jóvenes y niños a través de talleres benéficos de creación literaria. "Los niños buscan orientación en los adultos. Tengo el deber de compartir lo que sé con ellos … Nada tiene más valor que una mente crítica", dice.

Tina Ramírez
Para la directora artística del Ballet Hispánico es fundamental enseñar la historia hispana a nuestros niños. Motivo: ella fue su fuente de fuerza e inspiración para convertir su escuela de baile en un alto exponente de la danza latina en Estados Unidos. De niña, cuando Ramírez cambió su Venezuela natal por Nueva York, ciudad donde hoy reside, su abuela le enseñó la historia de España y Latinoamérica. "Creo que nuestra historia es más fantástica que la ficción y yo quería contarla a través de la danza", dice Ramírez. Tras estudiar con la legendaria bailarina española Lola Bravo, Ramírez eventualmente heredaría su escuela de danza, a la que convertiría en lo que es hoy Ballet Hispánico. A lo largo de ese camino también fundó programas comunitarios, como Operation High Hopes y luego Primeros Pasos, que hoy sirve a más de 25.000 estudiantes y maestros en escuelas neoyorquinas.