Patricia; estudiante de derecho, 29 años; Miami
"Supe que tenía cáncer de seno cuando tenía 23. Nadie podía creerlo. Ni siquiera mis médicos. Tuve que ir a cuatro especialistas para que confirmaran lo que ya temía.
Era un tumor del tamaño de una manzana y estaba debajo del pezón de mi pecho izquierdo. Cuando por fin me hicieron las pruebas necesarias, comenzó mi peor pesadilla. Uno siempre piensa que estas cosas no le pasan a la gente joven y que no puede ser que entre tanta gente en el mundo, le toque precisamente a uno.
Fueron seis meses muy duros pues mi primera reacción fue negarlo todo. Mi mamá me tenía que obligar a ir a las citas médicas porque yo le decía que todo era una confusión. Pero cuando me dijeron que tendrían que sacarme ambos senos para prevenir que mi cáncer se propagara, comprendí que tenía que aceptar lo que me sucedía para poder atacar este mal. Mis oraciones, las llamadas de mis amigos y compañeros de clase, las visitas de mi familia y el apoyo de mi novio, Carlos, fueron lo único que me dio fuerzas para seguir adelante con este proceso tan duro, que no se lo deseo a nadie.
Luego de mi mastectomía bilateral, de dos reconstrucciones (pues la primera fue un fracaso) y de muchos meses de quimioterapia y radioterapia, he comprendido que todo pasa por una razón. Ahora soy una mujer mucho más segura de mí misma, porque sé que mi belleza no depende meramente de lo exterior o de lo que se puede ver. Mi pelo ya casi está al nivel del hombro otra vez y mis cejas y pestañas crecieron más simétricas y bonitas que antes. Mi novio sigue conmigo y mi cuerpo se ha recuperado en un 90 por ciento de los efectos secundarios del tratamiento. Ya casi termino mi carrera y espero graduarme de abogada muy pronto. Aunque por ahora no podré tener hijos pues me han suprimido la producción de estrógeno a modo preventivo, me siento más mujer que cuando tenía mis senos grandes pero enfermos. No soy quién para aconsejar a nadie, pero las veces que me he encontrado con chicas de mi edad, que están pasando por lo que ya yo pasé, les recomiendo que se olviden de su edad y comprendan que esto no discrimina. Le puede pasar a cualquiera, así que aprende a autoexaminarte, busca segundas, terceras y hasta cuartas opiniones médicas, si es necesario, lee sobre el tema (pero no te obsesiones demasiado) y ten presente siempre que cada caso es único. No porque a tu vecina le fue mal en la quimio te irá mal a ti.
En mi caso, los grupos de apoyo no hicieron gran diferencia en mi estado de ánimo, pero mi sicóloga sí. Intenta los métodos de ayuda que más te gusten, pero no olvides que de esto no se sale sola. Necesitarás mucho apoyo. Déjate querer y mimar. Toma este tiempo sabático para crecer como persona y como mujer.
What do you think of this story? Tell Us.
Please confirm your comment by answering the question below and clicking "Submit Comment."
Latest updates from Parents Network
Follow American Baby on Twitter Follow Parents on Twitter