ABCD... Espanol

En momentos en que numerosos estudios revelan que los chicos y jóvenes hispanos crecen con un pie en cada cultura, es hora de que los padres entiendan no sólo el valor de que sus hijos mantengan nuestro idioma, sino que aprendan buen español en lugar de spanglish.

Mantengan Nuestro Idioma

Raciela Martínez creció en un hogar bilingue, pero a los 6 años les pidió a sus padres que le hicieran el favor de no hablarle más en español. La niña, estudiante en Port Lavaca, Texas, tomó esa decisión debido al constante maltrato de una maestra de primer grado, quien no perdía ocasión para ridiculizar su acento mexicano y su dificultad para leer en inglés. "Recuerdo que no podía pronunciar la 'i' y que la profesora siempre me ponía como ejemplo de fracaso", cuenta desde Houston, varias décadas después, esta hispana de tercera generación.

Con el tiempo, Graciela logró darle un giro sorprendente a esa dura experiencia. Ya casada y en sus años de universidad, no sólo volvió a aprender el idioma heredado de sus padres y abuelos (su español hasta entonces estaba muy mezclado con el inglés y con la jerga Tex-Mex), sino que decidió convertirse en maestra bilingue, tras lo que hoy enseña en el Dual Language Program de la escuela publica Mark Twain, en Houston. "Me di cuenta de que ya era tiempo de valorar el español y la cultura hispana. No quiero que ningun niño pase lo que yo pasé... ¿Qué es lo más gratificante de mi trabajo? Ver que mis alumnos aprecian el español y que además tienen respeto por todas las culturas", dice Graciela quien, sin embargo, tiene una asignatura pendiente: no haber logrado enseñarles el idioma de Cervantes a sus propios hijos.

La de Graciela es una gran historia de reencuentro con el español, su lengua heredada. También es un síntoma de un cambio de actitud en algunos sectores de la comunidad hispana en Estados Unidos por mantener vivo el español en la familia. Aun cuando la tendencia es que el inglés lo desplace, especialmente a partir de la tercera generación, hay expertos que notan una creciente conciencia sobre el interés en el bilinguismo y la preservación del español entre los latinos.

"Hay diferencias en cómo y hasta qué punto se mantiene el español en las distintas comunidades y generaciones de hispanos en Estados Unidos. En los ultimos años hemos notado que chicos que han nacido aquí o vinieron de muy pequeños y llegan a la universidad, es decir los de segunda o tercera generación, mantienen el español a nivel doméstico y tienen gran interés por no perder este idioma", sostiene Gerardo Piña-Rosales, director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y profesor de literatura española en The City University of New York. "Es precisamente a estos jóvenes hispanohablantes a quienes se dirigen los cursos de español para heritage speakers que hoy ofrecen diversas universidades norteamericanas", agrega.

Por su parte, Cecilia Colombi, directora del departamento de español de la University of California, en Davis, cree que existe una mayor conciencia sobre la importancia de hablar más de un idioma. "Muchas familias que hablan español en casa creen que es importante mantenerlo para que sus hijos consigan mejores empleos o para que puedan comunicarse con sus parientes en Latinoamérica", comenta.

Segun Colombi, otro factor principal para mantener vivo el español es la enseñanza de este idioma en las escuelas, un espacio donde se desarrollan la escritura y la lectura, registros que difícilmente se aprenden sin una instrucción formal. Sin embargo, la docente señala que el empleo del español en casa juega un papel crucial, al igual que las oportunidades de hablar y escuchar nuestra lengua en la comunidad o durante las visitas a los países de origen de padres y abuelos.

Nuevas Oportunidades

"El español es el idioma que hablamos en casa y a mis hijos les encanta. Sin embargo, noto que ultimamente emplean el inglés como idioma de juego y eso ocurre a pesar de que en la escuela el lenguaje de instrucción predominante es el español", señala Esteban Gago, argentino y padre de tres hijos, todos alumnos del Dual Language Program de la Mark Twain Elementary School, en Houston. Gago, foniatra de profesión, cree que éste es uno de los retos más comunes que deben sortear los padres hispanos en su afán por conservar el español en la familia. Ante la omnipresencia del inglés en la calle, en la escuela y en la oferta mediática, los padres requieren perseverancia e imaginación para que el español en casa no se esfume. "Hay que aprovechar esas ventanas de oportunidad que se dan en los primeros años de vida de un niño. Si mis hijos me hablan en inglés yo repito la misma frase en español. Además, trato de no mezclar idiomas. Hay que utilizar libros, juegos, musica, películas, recursos en internet, así como pasar tiempo con amigos que hablan español", recomienda. "Conservar el español para mí es fundamental porque leo, escucho musica y me muevo socialmente en español. Además, el ser bilingue me ha abierto puertas. Son muy pocos los foniatras en Houston que hablan inglés y español", resume Gago.

La decisión familiar de mantener la lengua heredada es variada. "Un aspecto es la cercanía con los parientes en los países de origen. Otro es cómo ven el rol del español en su comunidad, cuán util lo consideran en el trabajo y cómo perciben las posibilidades para personas bilingues en el mercado laboral", indica Amy Lutz, socióloga de la University of Syracuse, Nueva York, quién hizo una investigación al respecto entrevistando a cuarenta padres latinos en Dallas.

El objetivo de su trabajo fue establecer cómo es que se negocia el lenguaje en casa. Lutz notó que cuando los niños ingresan a la escuela se produce un giro significativo en la negociación del lenguaje doméstico: los padres hablan a los hijos en español y éstos suelen responder en inglés, el idioma frecuente de la interacción con los compañeros de clase.

Aun cuando muchos padres temen que el español doméstico interfiera con el aprendizaje del inglés, la experiencia docente prueba que cuando la lengua heredada es sólida en el niño, éste incluso puede aprender más fácilmente un segundo idioma. El bilinguismo, antes que una mezcla confusa de lenguas y contenidos, está asociado a ventajas académicas. Lutz, quien analizó estadísticas del Departamento de Educación, señala por ejemplo que los estudiantes latinos que leen y escriben bien en inglés y español (biliterate), tuvieron mejores calificaciones que los que sólo saben inglés. Incluso los estudiantes con un bajo dominio del español hablado o escrito tienen, frente a sus compañeros monolingues, ventajas académicas para ingresar a la universidad debido a la versatilidad linguística que exige el aprendizaje de dos idiomas.

Afectos y Tradiciones

Claro que las ventajas de mantener vivo el español en la familia no son sólo académicas. La lengua heredada fortalece afectos y permite conservar tradiciones, desde las canciones infantiles hasta las fiestas regionales y las emotivas charlas entre padres e hijos, o entre abuelos y nietos que comparten un mismo idioma. "Lo ideal es que un hispano que vive en Estados Unidos hable inglés y español correctamente. Cuando llegué a Texas me di cuenta de que acá, como en varias otras ciudades norteamericanas, se mezclan mucho ambas lenguas, en lo que se conoce como spanglish. Yo decidí que el español siga siendo la lengua en mi casa y quiero que mis hijos lo hablen correctamente. Creo que mantener la lengua heredada es proteger nuestra identidad", comenta Patricia Allen, una mamá peruana que emigró a Estados Unidos con sus hijos hace una década.

Esta traductora que por ahora trabaja en el cuidado de niños, ve la preservación del español como una empresa. Si los padres no perseveran, el español se pierde y con ello van desapareciendo también otros tesoros. "La lengua es mucho más que eso", afirma Allen. "Creo que mis hijos querrán enseñarles este idioma a los suyos. Ésta es una cadena conectada con nuestro origen y cultura. Uno no se puede olvidar de dónde viene para saber adónde va", concluye.

Espanol Transgeneracional

  • Segun un informe del 2007 del Pew Hispanic Center*, el español es el idioma que habla exclusivamente en casa el 52% de hispanos adultos nacidos fuera de Estados Unidos.
  • Esta cifra se reduce a un 11% entre latinos adultos de segunda generación y es el 6% entre los hijos de hispanos nacidos aquí.
  • La mitad de los hijos adultos de los hispanos nacidos fuera de Estados Unidos hablan algo de español en casa. Entre los hispanos de tercera generación y posteriores sólo lo habla, en alguna medida, una de cada cuatro personas.
  • Seis de cada 10 inmigrantes latinos señalan que pueden leer un periódico o libro en español muy bien. En el grupo de segunda generación, el porcentaje es del 39% y en las generaciones siguientes es del 16%.
  • La mayor parte de los entrevistados pertenecientes a la tercera generación y posteriores dijeron que tenían muy poca o ninguna habilidad de lectura en español.

(*)El informe está basado en seis encuestas realizadas entre 2002 y 2006 que incluyeron a más de 14,000 latinos adultos nacidos en Estados Unidos y fuera del país.

Spanglish: Ni Ingles, Ni Espanol

Para muchos hispanos que residen en ciudades como San Antonio, Houston, Nueva York, Los Ángeles o Miami, es comun vivir con un pie en el inglés y otro en el español. Este batido de idiomas ha dado vida al spanglish, una jerga que cambia de código linguístico, prefiriendo palabras como troca (en vez de truck o camioneta), carpeta (en vez de alfombra o carpet), yarda (en vez de jardín o yard) o ruffo (en vez de techo o roof). "El spanglish es una jerga híbrida entre español e inglés que deforma a ambos idiomas. La desventaja del spanglish para los hispanos es que los limita a un círculo reducido de hablantes, en vez de utilizar un idioma universal -- el español -- que hablan 400 millones de personas", explica Gerardo Piña-Rosales, director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. "Fundamentalmente, vemos el spanglish como un fenómeno negativo. Es un género linguístico muy interesante, pero lo que no queremos es que haya gente, profesores o linguistas que piensen que el spanglish va a ser la lengua del futuro y que eventualmente va a reemplazar al buen español", resume Piña-Rosales.

Segun varios expertos, lo ideal es que los padres enseñen a sus hijos un "español correcto o estándar, el que habla la clase media educada", y lo mismo debe ocurrir con el aprendizaje del inglés. "Quienes hemos vivido aquí por muchos años, de vez en cuando soltamos una palabra en inglés y a veces no existe ese ente en la lengua española (por ejemplo bagel ). Lo importante es tener una conciencia linguística para darse cuenta de lo que se está haciendo. Cuando no se la tiene, la gente pasa de una lengua a otra con impunidad y están hablando una jerga linguística muy limitada y pobre".

Piña-Rosales sostiene que "el español correcto es el que refleja una serie de normas aceptadas por una gran parte de la población hispanoparlante, un español que entendamos todos". Y concluye: "Todo depende del nivel cultural del hispano del caso, de que tenga oportunidad de educarse e inculcarles ese español correcto a sus hijos".

Originally published in the May 2009 issue of Ser Padres magazine.

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