Crecer De Golpe

El Papel de Intermediario Puede Ser Beneficioso

Sin embargo, el papel de intermediario a veces puede ser beneficioso para los niños. "En algunos casos", señala Suárez-Orozco, "les enseña a ser más maduros, les da autoridad. No es necesariamente algo negativo. Pero también puede exponer a los chicos ante situaciones o información inapropiadas para su edad, como la médica o la legal". La experta Marjorie Faulstich Orellana, profesora adjunta de la Universidad de California, quien ha estudiado de cerca a los niños intérpretes, dice que en la mayoría de los casos éstos realizan la labor en situaciones poco dramáticas, sin mayor impacto. "Las formas cotidianas de hacerlo tienden a ser invisibles o inofensivas, como atender el teléfono, leer el correo o ir a la tienda", asegura, "lo que no los expone a revertir sus roles famliares". Pero más allá de que salvar diferencias culturales y de idioma sea una actividad difícil -incluso para los adultos- muchos pequeños intérpretes lo consideran parte de la vida del inmigrante y lo hacen gustosos. Sin embargo, a veces se les hace pesado dejar lo que están haciendo para interpretar una película o leer la etiqueta de un medicamento para sus padres, comenta. Un buen ejemplo de éstas y otras situaciones por las que atraviesan estos chicos se ve claramente en la película Spanglish, donde una niña se ve obligada por las circunstancias a interactuar con adultos, algo que deriva muchas veces en tomar partido por algunos de ellos en vez de limitarse a ser una intermediaria. Además, algunos niños expresan incomodidad sobre situaciones en las que consideran que sus padres son juzgados o tratados injustamente, como en tiendas o en la oficina de beneficencia pública, viéndose entonces forzados a defenderlos, agrega Orellana.

También puede ser difícil para los niños interpreter sobre asuntos muy privados como relaciones sexuales, intimidades, problemas de dinero entre familias o determinados secretos de familia.

Los expertos también insisten en que los niños aprenden el inglés que se habla en el patio de la escuela muy rápidamente, pero no hay que olvidar que para dominar los matices de un idioma se requieren siete o más años, lo que deriva en el peligro de una traducción errónea o inadecuada, por lo que es muy probable que se termine culpando al chico por los malentendidos entre adultos. También es difícil para los niños si los padres -abrumados por la transición entre la cultura de origen y la del país adoptado, deprimidos por lo que perdieron o simplemente porque están aislados en su nuevo entorno- los usan como terapeutas. "Nunca se recuesten en sus hijos como bastones sicológicos", resume Carola Suárez-Orozco.

Parents Are Talking

Add a Comment