Busca El Mejor Plan
Cuando escojas un plan de seguro médico, no selecciones simplemente el que tiene la prima mensual más baja o el que tenías antes. Los beneficios pueden cambiar mucho de un año para otro, como también las necesidades de salud de tu familia. La mejor manera de encontrar una ganga: apunta el número promedio de veces que tu familia va al médico anualmente, los medicamentos con receta que toman regularmente, las limpiezas dentales y otros servicios. Compara lo que pagarías durante todo un año por ellos con cada seguro. No te olvides de incluir las primas mensuales y los deducibles.
Consider un Plan Con Deducible Alto
Quizá parezca un gran cambio si estás acostumbrada a copagos de $20 por consultas médicas. Pero un plan con un deducible alto puede ahorrarte cientos de dólares al mes con primas más bajas. Estos planes (con un deducible anual de por lo menos $1,100 por persona y $2,200 por familia) son ideales si tú y los tuyos gozan de buena salud y no acuden al médico con frecuencia. Otro beneficio: con la mayoría de los planes de deducible alto puedes abrir una cuenta de ahorros para la salud, en la que puedes guardar dinero (antes de los impuestos) para pagar tus primas de seguro y gastos médicos propios. Y el dinero en la cuenta que no uses continúa aumentando año tras año, con impuestos diferidos. Un plan de deducible alto quizá no te convenga si en tu familia hay enfermedades crónicas (y costosas), no eres disciplinada para ahorrar dinero en la cuenta para gastos médicos o si no te gusta la idea de tener un deducible tan alto.
Sé Franca Sobre tu Situación Económica
¿Estás justa de dinero? ¿Tu seguro tiene un deducible alto? No te averguences de decírselo a tu médico o dentista. Quizá ellos puedan sugerirte opciones de tratamientos menos costosos o incluso aceptar honorarios más bajos. De hecho, una encuesta de The Wall Street Journal/Harris Interactive sacó a relucir que tres de cada cinco personas que hicieron esto recibieron descuentos.
Hazte Contoles Regulares
No trates de economizar dinero dejando de llevar a tu bebé a sus controles médicos de rutina, dice Jessica Banthin, experta en atención médica del U.S. Department of Health and Human Services. Estos exámenes generalmente son de costo módico y el seguro los cubre totalmente. Además, ayudan al médico a detectar oportunamente cualquier problema de salud. Las vacunas de rutina también disminuyen las probabilidades de que tu pequeño se enferme, y el riesgo de pagar altas cuentas médicas.
No Te Salgas De La Red
Cuando hagas una cita, verifica que tu médico aún sea parte de la red de tu plan de seguro. (Muchos entran y salen.) Si tienes que ir al hospital o a la sala de emergencias, pide que te vea un proveedor que sea parte de tu red. Que el centro médico sea parte de tu plan no significa que todos los profesionales que allí trabajan (la enfermera practicante o el radiólogo, por ejemplo) lo sean. Además, si necesitas ir al médico cuando estás en otra ciudad, llama a la línea gratuita de tu proveedor para averiguar sobre la mejor forma de recibir servicios cuyos costos estén cubiertos por tu seguro.
Parte Tus Pastillas
Muchos remedios con receta que vienen en píldoras de altas dosis, desde antialérgicos hasta antidepresivos, requieren el mismo copago que su versión de dosis más baja. Pregúntale a tu médico si puedes partir una pastilla de dosis alta por la mitad y reducir así los costos. (Esto no lo puedes hacer con medicinas de liberación controlada.)
Busca Servicios Especiales
Muchos planes de salud tienen programas para pacientes con enfermedades crónicas, como asma o alergias, e incluyen descuentos en medicina preventiva, boletines informativos y más. Austin, de 8 años, hijo de la lectora Jaimee Starr, de Springfield, Ohio, tiene asma y le da bronquitis crónica durante el invierno. Al hablar con representantes de su seguro, su mamá supo que su plan le cubría un nebulizador para la casa por sólo $55 en vez de alquilar uno de su farmacia por $180. Los representantes también le informaron sobre una farmacia que ofrecía el medicamento contra el asma de su hijo a precios más bajos.
Paga Menos por Remedios Con Receta
Compra productos genéricos. En casi todos los casos, los medicamentos genéricos son igual de buenos que los de marca y mucho más baratos, dice Catherine Tom-Revzon, farmacéutica en el Children's Hospital at Montefiore, en Nueva York. Además, compara precios, ya que éstos varían considerablemente de farmacia a farmacia. Probablemente encuentres los más económicos en un club mayorista como Costco o Sam's Club. (No es necesario ser miembro.) Otra opción: si tu plan tiene una farmacia que despacha por correo, es posible que te manden tus remedios para 90 días a cambio de sólo dos copagos.
Pide Una Muestra Gratis
Gracias a las compañías farmacéuticas, los armarios de tu médico están llenos de muestras gratis de medicamentos. Si están vacunando a tu hijo, pide un analgésico de tamaño muestra en caso de que lo necesite más tarde. Si estás probando un antibiótico o unguento nuevo, cabe la posibilidad de que tu doctor tenga incluso muestras que te duren todo el período del tratamiento. Además, consulta los sitios cibernéticos de los laboratorios farmacéuticos, que a veces ofrecen cupones o muestras gratis.
Divide el Costo
Si necesitas servicios dentales extensos, averigua con tu dentista si puede comenzar el tratamiento en diciembre y terminarlo en enero. Al repartir el costo entre dos años podrías recibir mejor cobertura. Todo depende de los beneficios que ofrezca tu plan dental.
Hazte Miembro De un Club De Descuento
Si no tienes seguro dental, considera planes de tarjetas de descuentos con dentistas de AmeriPlan (ameriplan-usa.com), Careington International (careington.com) o Healthlnsurance.com. Los participantes en estos planes dan a sus miembros descuentos de hasta 60 por ciento. Pagas una cuota mensual (de entre $12 y $30), y es probable que tengas que pagar en efectivo al recibir el servicio. Averigua sobre la cobertura de cada plan en tu área. En algunas regiones participan menos proveedores.
Ahorrar Con Suplementos
No gastes el dinero que ganas con tanto esfuerzo en vitaminas, suplementos minerales y hierbas, ya que no se han investigado lo suficiente para comprobar su eficacia, dice Alice Domar, Ph.D., asesora de la revista Parents. La mayoría de las vitaminas y suplementos pasan por tu cuerpo sin efecto alguno, por lo que comprarlos es una pérdida de dinero. Vale la pena destacar unas excepciones: el calcio y los suplementos de vitamina D, los cuales se ha probado que son eficaces.
Fíjate en Los Descuentos
Recuerda que no tienes que comprar gafas ni lentes de contacto en el consultorio de tu optometrista u oftalmólogo. Conforme a las leyes federales, ellos están obligados a darte una copia de tu receta, por lo que puedes comprar lentes donde desees. Incluso si no tienes cobertura de la vista, algunos proveedores de seguro ofrecen descuentos con gafas o lentes de contacto. Si no, busca en otros sitios. Algunas pólizas de la Automobile Association of America incluyen descuentos en lentes y marcos. Los clubes mayoristas y comercios por internet también suelen ofrecer buenos precios.
Únete a Una Organización De Agricultores
Aunque no lo creas, no es necesario ser agricultor para incorporarse a la asociación de agricultores de tu estado. Con sólo pagar la cuota anual de afi-liación (por lo general menos de $50) cumplirás con los requisitos para recibir varios beneficios, entre ellos descuentos por seguro médico en grupo en algunos estados. Si tú o tu cónyuge trabajan por cuenta propia, quizá esto les convenga. Para más información, escribe "farm bureau" y el nombre de tu estado en tu motor de búsqueda de internet.
Acude a La Facultad de Odontología
Si necesitas de servicios dentales caros, considera la clínica de la escuela de odontología de tu localidad. Allí trabajan estudiantes supervisados por profesionales, y el costo es de 20 a 50 por ciento menor que en un consultorio regular, lo cual asciende a mucho dinero si necesitas una corona o implante. Busca programas de facultades de odontología en tu área en ada.org.
No Aceptes un "No"
Si tu compañía de seguros no quiere pagar un servicio que tú piensas que mereces, no te des por vencida. Apela la decisión. Si te lo vuelven a negar, comunícate con el comisionado de seguros de tu estado. Esa agencia puede servir de mediadora en una disputa entre tú y la compañía de seguros. Si ganas el caso, podrías ahorrar cientos, e incluso miles de dólares.
Originally published in the August/September 2008 issue of Ser Padres magazine.
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